50: Lentamente hasta el abismo.
Dorian jadea sorprendido por su petición. Su corazón late tan rápido que puede escucharse en toda la habitación, y su piel, oh Diablos, ¿acaso ella tiene el poder de hacerlo sentir más cada vez?
La respuesta es sí.
Su mirada recorre el rostro de la rubia buscando un rastro de duda o algo que indique que es mentira, pero ella solo se muerde el labio, tiene los cachetes rojos y lo ve como si… Como si estuviera anhelando desde lo más profundo que él acepte. Que él sea el dueño y señor de ella; d