— ¡Ay!
Por séptima vez vuelvo a caer de espaldas al intentar subir de un árbol, esto ya no suele ser gracioso como antes en donde bromeaba sobre mis habilidades lobunas, hoy más bien, comienzo a frustrarme más al darme cuenta que no soy una mujer lobo, por más que quiera ser optimista, los días transcurren y no veo una evolución en mi cuerpo. Lo único que he obtenido en los días anteriores son golpes, heridas y rasguños; debería ser tiempo que me rinda para serle sincera de una vez a Caden en d