Siento como una mano se posiciona encima de la mía en el instante en que el druida de su manada empieza a darle el permiso a Adrién y Elaine para que digan sus votos matrimoniales, por lo que intentando poner atención veo como la feliz pareja empieza a nombrar cada una de sus palabras de compromiso en el que no sólo declaran que habrá respeto, fidelidad y amor, sino que también, momentos llenos de locuras, sonrisas y festejos que construirán a partir de que ahora, serán marido y mate.
— ¿Todo b