Estaba en mi habitación, tarareando suavemente una canción que sonaba en la planta baja, la cual estaba iluminada con varias velas que había colocado estratégicamente por todo el salón.
El aroma de la cena que había preparado llenaba cada rincón, y yo, usando el vestido negro favorito de Holden, con tacones altos, maquillaje cargado y viéndome en el enorme espejo, estaba esperando finalmente la llegada de Holden.
Se sintió como una completa eternidad.
Llevaba días sin verlo. Su viaje de negocio