Capítulo 9 — Mi hermosa prometida.
Holden le lanzó una mirada de profunda admiración.
—Te aumentaré el sueldo, Andrea. Eres la mejor.
—Ya lo sé.
Y dos horas después, salí de un exclusivo salón de belleza sintiéndome como un espécimen raro, pero hermosa.
Me habían alisado el cabello hasta dejarlo como la seda y me maquillaron el rostro de una manera tan impecable que estaba segura de que a Holden le habían cobrado por eso más que mi propio salario mensual. Eso sin contar el hermoso vestido de cóctel color esmeralda que parecía he