Joder... ¿Quién mierda me molesta a esta hora?
Mi teléfono vibraba como un insecto enloquecido sobre la mesita de noche, despertándome de mi agradable sueño.
Abrí un ojo y miré el despertador.
Las cinco y cuarenta y tres de la mañana.
Tienes que estar bromeando.
Al tomar el teléfono y enfocar la mirada, vi que se trataba del idiota de Holden.
Holden: Despierta, futura esposa... Necesito aire y tú un cómplice atractivo. En el parque en 20. Andrea irá por ti.
Gimoteé, hundiéndome en la almohada,