Capítulo 70 — Nuestro fin.
Holden y yo nos quedamos paralizados, como dos estatuas agrietadas frente al huracán devastador que era Amira Godoy.
Maldición, ¿cómo saldré de esta?
Ella nos observaba, disfrutando del momento como si fuera un gato que acababa de atrapar un ratón. El ambiente se tensó y mi corazón cambió su ritmo a uno más peligroso.
Vamos, Adara... Tienes que mantener el control.
Holden, sin embargo, reaccionó con la rapidez de quien lleva toda la vida esquivando las balas de su propia familia. Amira no signi