Parte dos del plan: presentarlo ante mis padres como el poderoso Holden Somerset.
Holden cruzó el umbral de la sala como si estuviera en su propia casa, con una sonrisa capaz de desarmar a cualquiera y con su mano firme en mi espalda.
—Señor Godoy, es un honor al fin conocerlo —lo saludó, estrechando la mano de mi padre con confianza—. He oído mucho sobre su trabajo en la industria manufacturera. Un verdadero pionero. Mi nombre es Holden Somerset.
Mi padre, desconcertado de que supiera aquella