22. Contragolpe
Era Dahia, su ex esposa, quien estaba de pie en la puerta de su oficina, con una sonrisa en su rostro.
—Ethan, ¿qué pasa? —preguntó Dahia, su voz dulce y preocupada.
Ethan se sintió un golpe en el estómago al ver a Dahia. No sabía qué quería, pero sabía que no podía confiar en ella.
—Nada, Dahia —respondió Ethan, su voz fría y distante—. Solo estoy ocupado con mi trabajo.
Dahia se acercó a él, su sonrisa creciendo en su rostro.
—Ethan, sé que algo está pasando —dijo Dahia—. Sé que estás en prob