Valentina Petrova
Luego de aquello, compramos solo lo necesario me sentía incomoda con lo que él había dicho y es que no sabía cómo actuar ni que decir ahora.
¿Él tenía razón?
Quizás si, quizás lo que estaba sintiendo era celos ¿Y si era esa cosa mágica que él decia?
Traté de dejar eso a un lado y olvidarlo.
Nos subimos al auto y el manejo hasta donde dijo estaba su oficina, el edificio era enorme y muy elegante, no esperaba menos de alguien con su estatus social, estacionó y en silencio subim