Valentina Petrova
Llegamos a un edificio elegante, Nicolás estacionó el carro y ambos nos bajamos en silencio.
Caminamos hacia el ascensor, nos subimos y este nos llevó hasta el penthouse nos bajamos y solo me senté en el sofá y me quité mis tacones suspiré dejándome caer
Yo me sentía mucho más tranquila pero no podía dejar de pensar en lo que había dicho mi padre que ya no había trato eso decía que tenía que regresar a la casa de ellos.
Tenía que escapar, ahora con más ganas lo intentaría,