EXTRA I. UNA RARA CRIATURA
NARRADORA
El cántico se escuchaba en el cuarto a media luz, preparado también como la guarida de lobos salvajes.
Solo que Katherine a penas podía mantener la forma de loba.
El pequeño cuerpo que había logrado transformar con magia, temblaba, contrayéndose con dolor para dar a luz a sus dos cachorros lycans.
Era por esta razón que muchos elementales morían en el pasado al dar a luz a seres sobrenaturales con instintos tan salvajes, los lycans, eran los más difíciles de gestar y de parir.
Gabriel