86. EL REGRESO DE LAS HERMANAS DE LA CROIX
LAVINIA
Estaba emocionada por haberlo logrado, algo tiraba de mi magia hacia el interior, pero al dar un paso en el umbral, la mano de Laziel me sostuvo con fuerza del brazo.
“Cuidado, hay un enemigo en las sombras.” Me tensé al escuchar su advertencia.
Mis ojos agudos escanearon con atención la niebla más allá de la barrera y sentía mucha malicia, pero supuse que era por tanta energía oscura reunida adentro.
—Cuando la abrí, la puerta nunca dio a este sitio. Ven, siempre a mi lado —nuestra