Capítulo 11: Los Lazos que Unen
Asher decidió ir a ver a Maya; había visto desde lejos lo poderosa que era cuando luchaba contra los hombres de Victor y entonces decidió empezar a seguirla. De repente, Maya miró hacia atrás.
—Has estado siguiéndome, ¿verdad? —la voz de Maya cortó todo el silencio.
Asher se giró rápidamente, dándole la espalda. Había sentido su presencia desde antes de que siquiera hablara, pero escuchar su voz después de tanto tiempo le atravesó el pecho como algo afilado.
Lentamente, se volvió a mirarla de nuevo, y allí estaba. No la chica que había dejado tiempo atrás.
No la humana frágil y quebradiza con la que había estado y a quien había rechazado, sino algo completamente distinto.
La luz de la luna mostraba sus ojos afilados y fieros. No había temor en su mirada, ni tampoco duda.
Había una tormenta dentro de sus ojos, algo antiguo y realmente peligroso.
Por un momento, Asher ni siquiera pudo respirar. Ella no era la Maya que él recordaba.
Su voz salió áspera cua