— ¡¿Me puedes explicar que fue eso?! — Erika entró en la oficina de Adrián, golpeando el escritorio.
— ¿Quieres calmarte? — Replicó Adrián, arrugando el entrecejo.
— ¡¿Vas a casarte?! ¡¿Cuándo carajos pensabas contarme?! — Erika siguió gritando furiosa.
Adrián se levantó y rodeó el escritorio, caminando lentamente hacia ella para tomarla por la cintura con firmeza, y jalarla hacia él de un solo tirón, pegando a Erika contra su cuerpo.
— Es un matrimonio arreglado por mi madre… — Murmuró él