Capítulo 64
—Ya basta, Damian —lo interrumpió Elena con firmeza.
Damian guardó silencio. Elena se puso de pie, con el rostro inexpresivo y la voz baja, pero clara.
—¿De verdad crees que quiero escuchar tus arrepentimientos ahora? Después de todo este silencio, después de que me dejaste por otra mujer, después de que pensaste que tus tres hijas no servían para nada.
—Elena, me equivoqué… de verdad yo—
—Sí, te equivocaste. Pero tu error fue fatal, Damian. Destruiste nuestra familia y luego actuas