La actividad en el aeropuerto era frenética, con un ir y venir constante de gente. Una mujer hermosa acababa de salir de la puerta de llegadas.
La hermosa mujer, con un vestido azul, parecía estar buscando a alguien que la recogiera. Finalmente, encontró un cartel con el nombre "Juwita Stevany", que era su propio nombre. Una sonrisa se dibujó en sus labios rojos, pero desapareció al instante al darse cuenta de que quien la recibía no era quien ella esperaba.
"Bah, resulta que Mahar no vino a