"¡Doctor! ¡Mi hija va a dar a luz!" gritó Rexy Lomban, convirtiéndose al instante en el centro de atención.
Dos enfermeras corrieron empujando una camilla y la acercaron al coche.
"¡Trasladen a la paciente a la camilla!" ordenó una de las enfermeras.
Raymond y Rexy Lomban, hombro con hombro, ayudaron a trasladar a Pramita del coche a la camilla. Luego empujaron la camilla hacia la sala de partos.
"¡Que llamen al doctor rápido!" ordenó Raymond, impaciente.
"Tenga paciencia, señor. El doctor ya v