"Por favor, cariño, ¿por qué me veo así como un rollo de gases? ¡Es demasiado grande, ¿no? Mira qué grandes están mi barriga y mis brazos!"
Pramita estaba a punto de llorar. Durante más de una hora, la mujer con el vientre redondo había estado dando vueltas por la habitación: se paraba frente al espejo, giraba, se inclinaba a derecha e izquierda, se miraba una y otra vez, tratando de evaluar su apariencia. Pero nada le parecía bien a sus propios ojos. Pramita se sentía fea, demasiado gorda, com