Rose tomó la caja de medicamentos guardada en su coche, mientras Rendi no quería subir al vehículo de forma evidente. El hombre temía que su suerte fuera la misma que la del jefe de la pandilla, a quien Rose había circuncidado forzosamente moments antes.
"¿Qué estás esperando ahí?! ¡Vamos, sube rápido!" gritó Rose desde dentro del coche.
"No, gracias. Sería mejor que te fueras a casa. Porque yo también volveré sola", respondió Rendi sin dudarlo.
Rendi empezó a pensar que debía alejarse lo antes