En el momento en que el avión ganó los cielos, Rosalie sintió un vacío profundo y oscuro que se apoderaba de su pecho. Era como si el mundo a su alrededor se desvaneciera, y ella se vio atrapada en una realidad donde el destino cruel separaría para siempre al hombre que amaba de su vida.
Su mirada se fijó en Duncan, caído en el suelo mojado por la lluvia, y la angustia la envolvió como un manto helado. Era una imagen que se grabaría en su mente para siempre, una imagen que la perseguiría por to