Rosalie se despertó esa mañana de sábado ansiosa, con el corazón latiendo un poco más rápido de lo habitual. La noche que se aproximaba prometía ser especial, pues ella tenía una cita en el Hotel Alberi. Reconocido como uno de los lugares más lujosos de toda la ciudad, el hotel tenía una diaria que valía prácticamente una pequeña fortuna. Rosalie no podía contener la expectativa, pero también sentía una leve aprensión ante la ocasión tan importante.
Ella pasaría esa noche con François.
Con e