CAPÍTULO 90: TE EXTRAÑÉ
La brisa marina acaricia mi rostro mientras me aferro al abrazo de Alexander. El alivio que me envuelve ahora tras confesarle la verdad es inmenso. La carga que he llevado durante tantos meses se ha desvanecido. Ya no tengo que esconder nada, y lo mejor es que él me cree. Por primera vez en mucho tiempo, me siento en paz.
—Te amo, Sophia, sin importar nada —me susurra Alexander mientras acaricia mi cabello.
Mis ojos se llenan de lágrimas, pero esta vez no son de tristeza