CAPÍTULO 65: ESTOY LOCA
La mansión se siente extrañamente vacía cuando regreso. Mientras camino por el mármol frío recuerdo la conversación en el ascensor, al roce de su cuerpo tan cerca del mío, a cómo su aliento cálido susurró en mi oído. Mi corazón late errático, estoy demasiado confundida y ya no sé cuánto tiempo más voy a poder rechazarlo. La atracción que siento por Alexander es innegable, y a pesar de mis esfuerzos por sacudir todas esas emociones, hay algo que me ilusiona: imaginar que