CAPÍTULO 56: CONTRAATAQUE
Cierro la puerta de mi habitación y me dejo caer sobre la cama. Por poco arruino todo hoy, dejando escapar más de lo que debía. Tengo que aprender a controlarme mejor, a medir cada palabra y gesto. Pero no importa. Por fin me deshice de ellos. Una sonrisa lenta se dibuja en mis labios mientras abrazo la carpeta con el testamento de mi padre, su tacto me da una sensación de protección, como si él aún estuviera aquí, cuidándome.
—Gracias, papá —murmuro con un suspiro—. S