—Sí, solo un poco cansada, supongo —dijo finalmente, evitando entrar en detalles.
Emma asintió, aunque su mirada parecía escanear el rostro de Lauren en busca de más.
—Si necesitas algo, no dudes en decírmelo. Estoy aquí para ayudarte —soltó, todavía con esa sonrisa que no lograba convencer a Lauren.
A pesar de la amabilidad aparente, Lauren se sintió incómoda. La situación con Alexander la había dejado vulnerable, y no estaba segura de cuán genuino era el interés de Emma.
Mientras Emma se alej