Lauren estaba descompensada, no podía creer que esa mujer tuviera las agallas de aparecer frente a ella como si nada, después de tanto tiempo hacía acto de presencia volviendo su vida un infierno, era una aparición repentina y estaba incómoda con eso.
Ni siquiera las palabras salían de su boca era como si su garganta de pronto encarcelaba cada oración lo que la volvía incapaz de poder pronunciar una sola cosa. Su corazón también daba un vuelco y se encogía en su lugar.
—¿Por qué vienes aquí