—Descuida, ¿así que si es tu sueño? ¿Admiras demasiado a Alexander?
—No te molestes si te digo que es mi ejemplo a seguir, aunque ese es mi pensamiento cuando todavía no te había conocido, porque yo ahora te veo y quiero llegar algún día a una posición tan importante como la tuya, no debería ser tan exigente —chasqueó la lengua —. Lo que quiero decir es que tú también me pareces algo increíble.
—No te reprimas Bianca, Alexander es un hombre exitoso y tiene un largo recorrido en los negocios,