Al día siguiente, Alexander llegó al café del hospital con la mente llena de pensamientos y emociones contradictorias. La revelación de Damián sobre su enlace entre sus familias había reconfigurado su manera de ver el mundo.
Sabía que tenía que darle apoyo a Lauren y, sobre todo, mostrarle que estaba dispuesto a estar a su lado en este momento tan difícil.
Cuando entró al café, vio a Lauren sentada sola en una mesa, mirando por la ventana, perdida en sus pensamientos. La expresión en su rostro