NYLA LENORE
No quería creer que él estuviera allí frente a mí, pero cuando esos ojos negros se fijaron en mí, sentí que todo mi cuerpo temblaba. Era como si estuviera desnuda frente a él, no en términos de ropa o joyas, sino completamente expuesta, como Nyla, como la esclava, como si ese maldito lobo pudiera ver más allá de todo, más allá del cuerpo que ahora poseía, más allá de mí misma y de toda mi vida. Y mis huesos se congelaron cuando recordé mi último aliento, el momento en que el hacha d