*—Danny:
Cuando llegaron al lugar, Danny arqueó las cejas, confundido. Reconocía esos alrededores. El estadio municipal. La confusión se transformó en sorpresa y, enseguida, en alarma cuando vio la cantidad de gente entrando y saliendo con camisetas escolares.
—¿Qué hacemos aquí, Uriel? —preguntó con un nudo formándosele en la garganta.
Uriel sonrió, apagando el motor del todoterreno.
—Hoy hay un juego entre escuelas —anunció, como si fuera lo más normal del mundo.
Danny negó con la cabe