Capítulo X: No volveremos a hablar.
El príncipe se despierta, y se percata que Lady Kate no está, se levanta, y enseguida se percata de que sus sábanas están manchada con sangre, evidencia que le quitó la virtud a Lady Kate. No puede evitar sentirse en culpable.
—¡Pero que demonios hice! Como fui capaz de deshonrar a Kate, soy un malnacido—Pero muy dentro de su ser está alegre, porque estar con ella, fué por mucho la mejor experiencia íntima que a tenido. Sentir su piel, olerla, tocarla, sentirla tan suya, porque él da por hecho