28. Celos.
—Rhett—
Observo a los tres llegar, vienen riendo y empujándose entre ellos, me miran, se detienen en seco, intercambian miradas y hacen una reverencia.
—¿Quién de ustedes me va a explicar?
Los miro, William y Vince están cubiertos de sangre y tierra, Erys viene con la trenza despeinada, la falda del vestido rota, cubierta de lodo, tiene un rasguño en la cara, lo cual solo me hace enojar aún más.
—¿Qué te pasó en la cara?
Erys aprieta los labios y se cubre la mejilla.
—¡¿Qué están