Me limpio las lágrimas, o al menos eso es lo que intento hacer, pero esas malditas siguen saliendo sin control alguno, y corro a mi habitación al sentirme tan rebasada y me encierro en mi baño, quitándome su camisa —esa que me puso en algún punto luego de que estuvimos juntos y me dijo que verme desnuda lo provocaba aún más—, y me meto bajo el chorro de agua de manera automática.
Dejo que el agua tibia se lleve mis lágrimas y todo el caos que hay en mi mente, pero no logro que limpie el desastr