La respiración de Nicolás se volvió agitada.
William se extrañó.
—¿Nicolás? ¿Nicolás, por qué no hablas? ¿Qué te sucede? ¿Por qué respiras tan pesadamente?
Con los ojos enrojecidos, Nicolás respondió:
—William, estaremos... listos en un momento...
—Jaja, está bien, Nicolás. Yo pensaba que no te interesaban las mujeres, no imaginé que hasta tenías novia...
Nicolás apenas escuchaba lo que William decía al otro lado de la línea. Todas sus sensaciones se concentraron en un solo punto, y entonces, co