Desde que se mudó de la mansión Figueroa, este era su nuevo hogar.
Mateo observó la cama de Valentina con las sábanas y almohadas perfectamente ordenadas, aunque notó un tirante blanco que había quedado sobre la cama después de su baño. Apartó la mirada y se giró hacia ella.
—Hoy golpeé a Gael porque... —Intentó explicar, pero él la interrumpió.
—Te envié a la Universidad Nacional para que estudiaras y te prepararas como médica. ¿Y qué estás haciendo? ¿Durmiendo en clase y peleando? No espero qu