Las puertas de Ritchie Laboratories se veían exactamente como Celeste las recordaba: el mismo letrero de latón desgastado, el mismo guardia de seguridad en el puesto de control que la conocía por su nombre años antes de que Miguel entrara en su vida; y sin embargo, cruzar por ellas de nuevo se sintió como dar un paso hacia una versión de sí misma que creía desaparecida para siempre.
Se quedó en la entrada un momento más de lo necesario, con la credencial sujeta en una mano, sintiendo que algo d