Entonces, un grupo de personas miró en la dirección que ella señalaba.
Henry caminaba despacio.
Henry tenía una gran figura. Parecía medir 1,9 metros de altura.
Lo más llamativo era su larga melena negra que llevaba suelta en la nuca. Tenía el pelo muy largo, pero no era femenino.
Era un hombre limpio y apuesto, con rasgos faciales delicados y perfectos, como una buena escultura.
Sus ojos profundos eran más hermosos que las estrellas del cielo. También tenía una nariz bonita, como la de un mest