Una semi sonrisa llena de incredulidad curvó los labios de ese hombre extranjero al ver de quién se trataba.
— ¿Cómo has conseguido mi número? — Preguntó el apuesto hombre a la mujer en línea.
— Luka, eso no importa, es lo de menos ¿No lo crees? Yo, estoy muy sola, me siento extremadamente sola… Mi vida ya no es lo mismo sin ti, no logró sacarte de mi cabeza, en mi corazón el vacío que dejaste persiste y mi cuerpo desea tu calor, se que fui muy insistente con lo del matrimonio pero entiende,