Narrador:
Luka retomó la calma, siempre había sido muy impulsivo, pero, para su suerte, se rodeaba de gente que le bajaban los pies a la tierra cuando más lo necesitaba, durante muchos años por su amigo Renzo y ahora era David.
Él había decidido dejar todo aquello en el pasado, pero ya saben lo que dicen del pasado, siempre te alcanza, así que había dejado que lo hiciera.
Cuando se serenó, caminó lentamente hacia la silla donde Marco estaba atado, tal y como un animal que se acerca a su presa,