Una actitud
Thane sostuvo la puerta con las manos antes de que ella pudiera cerrarla.
—¿Qué más? —preguntó ella, con los ojos muy abiertos.
—¿Puedo al menos entrar? —pidió él.
—¿Por qué? ¿Porque eres el dueño del lugar? —respondió ella con sarcasmo.
Thane se quedó sin palabras. Ella lo estaba dejando sin respuesta en todos los sentidos.
—Quiero decir… no por eso. La empresa te dio la casa para que tengas un lugar donde quedarte hasta que expire el contrato. Solo te estaba preguntando si podías