Rowán miró a Mabel con expresión confundida —¿No te vas? Mis padres acaban de irse, gracias a ti— murmuró para que solo él pudiera oírlo. —Y pensé que sería mejor para todos si tú también lo hicieras—.
Mabel se encogió de hombros con despreocupación, con un brillo travieso en los ojos —Bueno, no tenemos prisa, ¿verdad, Wilson?—.
Wilson intercambió miradas entre los dos. La expresión de Mabel daba miedo, pero la de Rowán era letal —En realidad, creo que es mejor que nos vayamos ahora. No queremo