Adrián.
Conocer a Victoria había hecho arder las huellas de mi hoguera pasada; no obstante, enterarme de que mi padre y su círculo más íntimo sabían de su existencia y no decírmelo, logró que me sintiera traicionado. Debía sospecharlo, había algo oculto en cada percepción, en sus movimientos y cada reunión con los clanes. Yo iba descubriendo nuevamente mi fragilidad, la guerra volvía y los míos me habían traicionado.
—Tu descuido volverá a colocarte en el lugar de la víctima, ya lo puedo percib