Victoria, gracias por dejarme pasar la noche en tu habitación, más aún sabiendo que podía causarte problemas muy serios, pero eres la única persona a la que quería ver. Eres la única que podía salvarme de mi infierno personal. Me disculpo por la angustia que te causé, te aseguro que no era mi intensión, realmente necesitaba drenar todo este odio que lastimaba a cualquiera que se me acercaba. No me disculparé por el beso que te di. Fue un bocado de cielo, y me llevó a confirmar que los milagro