Naomi no dejó pasar la oportunidad. Giró el cuerpo y jaló del brazo con todas sus fuerzas para soltarse del agarre de Falcon. Tenía los dedos casi libres. Solo un poco más...
Esa esperanza comenzaba a renacer cuando una mano le atenazó la muñeca con mucha más fuerza que antes.
Falcon.
Jaló a Naomi hacia atrás con tal violencia que perdió el equilibrio y se estrelló contra su ancho pecho. El impacto le sacó todo el aire.
—¿Cómo te atreves? —siseó Falcon. Su voz fue tan baja que casi quedó ahogada