—No en medio de un tiroteo como este.
Jasper guardó silencio un momento. Seguía sereno, pero comenzó a respirar con mayor dificultad. A sus espaldas, los disparos volvieron a estallar, más cerca que antes.
—Señora Lydia —dijo con la voz cada vez más suave—, por favor, confíe en mí.
Se hizo un breve silencio entre ambos. Afuera, los hombres luchaban a muerte. En el estrecho pasillo, el tiempo pareció detenerse unos segundos. Jasper miró a Lydia sin parpadear.
—Tal vez tomé muchas decisiones equiv