Intentó forzar la ventana con todas las fuerzas que le quedaban.
Cerrada.
Todas las posibles salidas estaban cerradas con llave. A Naomi se le entrecortó la respiración y entró en pánico, como si de pronto faltara el aire en la habitación.
No.
Se aferró al marco de la ventana. No podía dejarse llevar por el pánico en ese momento. Naomi cerró los ojos unos segundos, respiró hondo y se obligó a mantener la calma. En una situación como esa, si perdía el control y se dejaba vencer por el miedo, jamá