Al día siguiente de la visita oficial de Lydia y Naomi a la universidad, Lydia acompañó a Naomi para completar su inscripción universitaria. Ya habían preparado todos los documentos requeridos.
Esa mañana, la mansión de la familia Miller volvía a estar llena de actividad. Varios sirvientes iban y venían con bandejas de desayuno y una precisión impecable, mientras el sonido de los pasos resonaba por el pasillo del segundo piso, que solía ser tan silencioso.
Naomi bajó las escaleras con una carpet