Durante la mayor parte del trayecto desde la casa de los Miller hasta el aeropuerto, Naomi permaneció en silencio. Incluso en el avión, solo habló cuando fue necesario. Daba la impresión de querer disfrutar del viaje, cuando en realidad no era así. Sus pensamientos seguían en Solaviz.
Había perdido la cuenta de cuántas veces había abierto la galería del celular. Y cada una de esas veces, la misma foto aparecía en la pantalla. La foto del campamento, la que tomó Josh y que tanto la molestó cuando