Daven, que ayudaba a descargar las provisiones, por fin dejó lo que estaba haciendo. Observó a los dos durante varios minutos, con la esperanza de que alguno empezara a razonar.
Esa esperanza resultó demasiado ambiciosa.
—Ni siquiera han conseguido armar una sola carpa.
—Lo estamos discutiendo —respondió Chris sin el menor asomo de culpa.
—Eso no es una discusión.
—Sí lo es.
—Es una pelea.
Josh y Chris se volvieron hacia Daven al mismo tiempo.
—¿Ves? —dijo Josh.
—Ahora estamos de acuerdo en algo